
Dice que le gustaría poder sentarse en la puerta de su casa, con las manos sobre las rodillas para ver pasar la vida.
Pero dice que ella no es asì, aunque se esfuerce, que no puede sentir sosiego cuando millares de personas hoy mismo se están quedando sin empleo, cuando imagina los comedores populares llenos de gente que estrena pobreza, cuando va al supermercado y ve que se pasean por las callejuelas con los carros vacìos.
Dice que no puede evitar colocarse en esos corazones, no puede evitar sentir un instante, un momento, la incertidumbre de no tener pan ni manera de conseguirlo. De no tener pan y tener que pedirlo. De no tener pan ni un futuro sobre la mesa tibio y bien repartido.
¿què vamos a hacer,
con este presente,
con estas manos vacìas?