
Y no decir quizàs, ni tal vez, ni mañana.
El amor, dice Silvia, no sabe de cobardìas ni de rutinas, sale a la vida omnipotente para buscar su sitio en las trincheras o en las oficinas.
El amor, dice, puede con todas las ruinas, pero es preciso que sean dos los corazones que se dispongan a apuntalarlo, piedra a piedra, caricia a caricia.
2 comentarios:
Sí, es eso, pero no solo. Yo creo que es algo más, que, en ocasiones, aun en la valentía, en la lucha, no bastan las ganas. Hay quién dice que es sólo química. Yo pienso que eso es una verdad a medias. O, lo que es lo mismo, una gran mentira. Sin duda la química está, pero no sólo. En cualquier caso, siempre será un misterio y en cada ocasión, distinto. Por eso nunca podremos aprender sus mecanismos.
Abrazos.
Sabio Silva, el amor busca al amor y acaba hayandolo.
Un Saludo
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