
Dice Silvia que hoy no es posible ser poeta.
Dice que ella siempre desempeñò este trabajo precario de verso tos y madrugada, pero hoy la despidieron en sueños, sin carta, sin aviso, le dijeron: "no vuelva usted mañana" y se encontrò en la calle con cientos de oficios imposibles, largas filas de hombres y de mujeres cargando con la incertidumbre, el llanto de los hijos.
Dice Silvia, que no, que no es posible ser poeta en este mundo partido en dos mitades donde la palabra la tienen quienes no dicen las verdades.
No, no es posible ser poeta, cerrar los ojos, apretar los puños y dejar que corra el aire.
No, dice Silvia, esto, no es posible.






